viernes, 12 de octubre de 2007

Criando a los hijos por terceros….

En mi país se ha hecho de moda que los niños sean cuidados por nanas, generalmente enfermeras graduadas y personal entrenado en cuidado de niños. Esto hace que no sea raro ver en lugares frecuentados por infantes un gran numero de mujeres vestidas con el uniforme clásico para estas trabajadoras: Saco , pantalones y zapatos de color blanco.

Estas señoras cumplen el rol de cuidar a los niños en todas las facetas que esto implica:

Desde su cuidado personal, pasando por la alimentación, hasta el cuidado de su salud.

Este fenómeno es relativamente nuevo, digamos que de unos 5 años para aca.

Recuerdo que en mis tiempos de niño también se veían casos de esto, pero se observaban mas en situaciones donde el niño que disfrutaba de esta atención tenia alguna condición especial de salud que ameritaba el especial trato de un personal dedicado a resguardar la salud del infante.

Sin embargo, ahora la presencia de estas trabajadoras se ha hecho universal y el empleo de sus cuidados ahora abarca niveles que resultan preocupantes.

La sociedad de hoy demanda mucho de las jóvenes parejas que deciden unirse. El estatus de vida y las apariencias desencadenan en muchas de estas uniones una fiebre insaciable por tener y por ostentar, fiebre que pone en segundo plano cosas que deberían ser la razón central de la unión de la pareja.

En esta lucha por tener y por ostentar también entran los hijos…

Los niños deben estar en las mejores escuelas, tener las mejores ropas, estar en los mejores lugares y tener las mejores atenciones que se les puedan comprar.

Pero claro todo lo antes mencionado cuesta, y cuesta mucho y lo que cuesta mucho requiere de mucho trabajo para conseguirlo.

Es este el punto donde entra el desbalance: Las atenciones cuestan y hay que trabajar por ellas, pero el trabajo necesario para cubrir estas necesidades lujosas, llevan a que la pareja tenga que sacrificar el tiempo de la familia para poderle suplir a la familia.

Y aquí emerge el patrón que tanto vemos en la sociedad: Los padres tiene cada vez menos tiempo para pasarlo con sus hijos.

Esta situación se intenta remediar pagando la falta de afecto directo proveyendo objetos materiales. Asi los padres obtienen cierta liberación de cargos de conciencia…aparentemente olvidando el precio que esto tiene al final: La separación emocional de sus hijos.

EL martes pasado estaba haciéndome unos análisis de sangre y cuando estaba sentado en la sala entro un hombre bien vestido seguido por una señora que cargaba a una linda bebita en brazos. La señora iba vestida con el típico uniforma de las nanas y cargaba además de la niña, todos los implementos necesarios para su cuidado. Era evidente que la niña tenia problemas respiratorios y la habían citado para hacerle una placa de rayos X.

LA nana se sentó y coloco la niña en el suelo para que esta caminara mientras era observada por el que presumí era su padre. La niña jugueteo un poco y constantemente volvía a abrazar las rodillas de su nana la cual le acariciaba los cabellos y de tanto en tanto le ofrecía de unas galletitas que tenia en su bulto.

Aquel hombre bien cambiado y evidentemente de buena posición se mantenía observando el entorno mientras la niña seguía jugando y retozando en los brazos de la nana. Luego llego el momento en que tenían que tomarle los RX y la nana la coloco dentro de la cámara y hasta donde puede ver la sostuvo entre gritos de miedo de la niña ante la impresionante vista de todos esos aparatos…el hombre no ayudo. Luego de la placa la niña se resguardo en los brazos de su nana mientras era consolada por esta a la ves que salían del salón…seguidas de cerca por el papa que acababa de pagar la cuenta.

Dos cosas me vinieron a la mente:

  1. El no sabia que hacer…no era que no amara a su hijita, eso se le veía en la cara al reaccionar a sus gritos, sin embargo no sabia que hacer y la niña misma en reacción al miedo lo que hacia era resguardarse en los brazos de la nana.
  2. El se estaba perdiendo de la experiencia humana….El no estaba viviendo la “experiencia” de estar con su hija, de cuidarla, de protegerla y de estar con ella de cerca…

Su tiempo no era suyo y se debía a otras cosas, y esas otras cosas le estaban robando el tiempo con su hija..

Pero he visto muchos casos asi: Parejas con hijos ya mas o menos grandes que salen todos juntos…nanas incluidas y dejan la atención completa de sus hijos a estas..en muchos casos hasta les hacen mesas separadas: Hijos y nanas y la gente grande…

Osea no estan involucrados para nada con sus hijos…me atrevo a decir que no saben como hacerlo tampoco, porque han dejado este papel a empleadas pagadas.

Y quiero creer que no es que no amen a sus hijos, sino que es el estilo de vida el que ha impuesto esta situación.

Esta generación de padres se ha convertido en proveedores de lo económico... Es evidente que el estatus impuesto por los modelos de la sociedad los ha llevado a querer cosas que requieren de sacrificios impensables en otras epocas: Se quiere vivir un formato de vida sacrificando la esencia misma de la experiencia de vida.

El tener sacrifica el vivir…porque se piensa que el tener es vivir..¿pero que tipo de individuo se crea como consecuencia de todo esto? ¿Cómo sera el individuo que se de cuenta de que sus padres nunca estuvieron con el y que lo mas cercano a un madre fue la nana que trabajaba para ellos?

Lo primero que se vera es que estos padres seran identificados solo como fuente de recursos y cuando no sean necesarios seran relegados a un tercer plano…en lo emocional no se ni que decir…un individuo con este pasado no tendra una imagen que seguir a la hora de criar a sus propios hijos…y ni que decir a la hora en que sus padres necesiten de cuidado…lo que va viene. Lo mas preocupante es la falta de imagen paternal y el subsiguiente trato que estos niños darán a los suyos. Un padre seco genera hijos secos que serán secos con sus hijos y así hacia la eternidad. Yo que soy fruto de un padre seco se lo difícil que me es expresar mis sentimientos..y lo mucho que me dolió tener un padre físico pero emocionalmente lejano en mi crianza. No me quiero ni imaginar lo que es sentirse así de ambos padres…

Por ultimo y aquí lo mas importante: La gente tiene que pensar lo que realmente es importante y arreglar así la escala de sus prioridades. Es impensable que yo delegue el amor y el cuidado de mis hijos a extraños o que valore otras cosas mas que pasar tiempo con ellos…Como diría una publicidad de un banco local: ¿Para que trabajas?

Ni siquiera Dios pide eso y en los requisitos para ser pastor Pablo habla de hombres que tengan bien controlada su casa y a sus hijos en paz…

Ante todo esto al ver a estas señoras lo que me da es pena…y se que las personas lo hacen también para mostrar estatus, dedicando incluso una nana por niño…sin embargo me da pena el vacío que están generando y el desamor que todo esto va a generar.

De que vale tener de todo si al final se pierde el amor…

ZC.